¿QUIÉNES SON LOS QUERANDÍES?

 

Ciudad Evita tiene un barrio que se llama “Querandí”, donde existe una estación de tren que conocida con ese mismo nombre. También existe una Sociedad de Fomento en la circunscripción tercera, y el puente que cruza las vías del Belgrano sur, ramal González Catán-Estación Buenos Aires (desde donde podemos ver la estación Querandí por un lado, y del otro, la cancha de Rugby del club Almafuerte), entre otros. Estos lugares de referencia, rinden tributo a esta civilización, pues son llamados de la misma manera.

Quienes conocemos estos lugares, probablemente en su momento, nos hicimos la misma pregunta:¿Quiénes son los querandíes? ya que en el colegio no suele estudiarse a este pueblo con la denominación “QUERANDÍES”, sino “PAMPAS”.

Sin conocer  de donde proviene este nombre, que evidentemente no es de un prócer, ni de flora y fauna norteña, ni de raíces europeas, como muchos de los monumentos de nuestro país, sino que pareciera de origen Guaraní y quienes pensaron en ese origen, están en lo cierto.

LOS QUERANDÍES – “HOMBRES O GENTE CON GRASA”

Querandí o Carandí (como los llamaba el mercenario y cronista alemán Schmidl en sus crónicas del periodo 1534-1554, autor que les dedica dos capítulos en su obra "Viaje al Río de la Plata" publicada en 1567) significa “hombres o gente con grasa” en idioma Guaraní, pues fueron estos quienes le dieron el nombre a estos habitantes que serian los pobladores originarios de nuestras pampas bonaerenses, que abarcan desde el Río de la Plata hasta casi la totalidad de las provincias de Bs.As., La Pampa, sur de Santa Fe, Córdoba y San Luis.

Fuente: Lafonte Quevedo

Esta denominación de hombres con grasa, se la dieron porque utilizaban grasa de pescado (muy abundante en la zona del Río de La Plata) con otras hierbas y se la untaban como repelente para los mosquitos y protección contra el frío, además de ser parte de su alimentación, pues también cazaban ciervos,  ñandúes y otros mamíferos de la zona.

Como ya lo notaron ustedes al delimitar el área donde habitaban y antigüedad de las crónicas citadas, los Querandíes fueron los primeros pobladores que se conocen de estas tierras, pero como no poseían escritura y eran nómades, solo a través de las crónicas y documentos bibliográficos de las conquistas de los españoles, se pudo reconstruir algo de su forma de vida y costumbres.

En 1774, el jesuita inglés Thomas Falkner, clasifico a los querandíes en tres subgrupos: taluhet, didiuhet y chechehet.

En sus escritos sobre este pueblo, los españoles narran que tenía un costumbre muy similar a de los gitanos, de no tener un lugar establecido y queda vagando por la tierra. Pero esto es debido las necesidades que pasaban, ellos migraban o buscaban lugares que abundaban alimentos y cuando estos estaban acabando buscaban otra ubicación.

Los het de las costas de los ríos Paraná y de la Plata (didiuhet) son los que recibieron más influencia guaraní en el siglo XV y por esto estés son los verdaderos dichos querandíes. Los querandíes, como los het en general son pertenecientes a las etnias tehuelches.

Después de reconocer el territorio y la cultura de los querandíes, Pedro de Mendoza con maldad en el corazón,  organiza una expedición militar, comandada por su hermano Diego de Mendoza  para conquistar esta tribu, porque ellos traían para estos forasteros su pescado y todo que tenían para darles la bienvenida pero a cambio recibieron la traición de los españoles, que planearon un ataque contra ellos y fue por este motivo que nuestros originarios vecinos llegaron a ser enemigos mortales de los españoles, matando todos los posibles.

Este grupo étnico presentó dura lucha a los conquistadores, Gracias a las crónicas del período entre 1527 y 1586 el contexto se vuelve más claro y los originarios de la zona comienzan a adquirir en los escritos, contornos y características más definidas, pues después fueron sometidos a fuerza de las armas de fuego que traían los conquistadores. A  la llegada de los europeos todo andaba bien, hasta que una agresión de parte de los españoles a una aldea de querandíes, en pos de robarles la comida, dio origen a una de las guerras más largas de la historia de las conquistas en todo el mundo, se la llamó “La guerra de las pampas”.

En esa lucha murieron importantes caballeros de la armada –entre ellos, el hermano de Mendoza (Diego), el discutido capitán Lujan- y sabemos que los querandíes pelearon con valor y dejaron en claro que podían ser hospitalarios pero no permanecieran impasibles ante el atropello. A la vez, la superioridad numérica (los hombres de Mendoza superaban el Millar)  refuerza la visión de una resistencia audaz y valiente por parte de estos reducidos grupos de cazadores nativos, que enfrentaron hasta el fin el orgullo del poderoso Mendoza, Quien fue derrotado en las márgenes de la Laguna de Rocha (Esteban Echeverría, muy cerca de nuestra Ciudad Evita) el 15 de junio de 1536.

El “Noble Español”, Pedro de Mendoza (hombre prepotente, cuyo mal juicio se encontraba además perturbado por la enfermedad que padecía) y sus hombres entendieron lo equivocado de su mal accionar contra los pobladores originarios, quienes frente al atropello, no solo suspendieron su gentil provisión de vivieres, sino que se defendieron y demostraron su valor.

Esa batalla no fue la única, fueron varias y libradas entre los mosquetes y cañones españoles y las boleadoras,  el arco y la flecha de nuestros antiguos, defendiendo su tierra contra los invasores, los españoles, se internaban por el riachuelo, hasta el río Matanza (nombre que se le adjudico a este río y al partido bonaerense que lleva ese nombre en recuerdo de la gran matanza de pobladores originarios que se libro en ese distrito contra las fuerzas del cacique ;TELOMIAN CONDIC que fue capturado y ejecutado. (en los trabajos del Profesor Corso y en el reciente Libro “LA MATANZA: Historia de sus pueblos” se expone que una de las teorías del nombre del partido, es a causa de esta batalla histórica que le dio el nombre a nuestro río antes llamado río de los querandíes)

Juan de Garay será  otro exterminador también, en los pagos de La Matanza, territorio donde sucedían muchos enfrentamientos,  y fue en manos del cacique GUEN que encontró la muerte en la laguna de San Pedro.

Las órdenes que tenían todos los españoles que estaban prontos para esta guerra con estos indios era aprisionar todos se posible, caso contrarío los exterminar. Cuando se acercan para hacer la supresa, los indios ya contaban con 4.000 hombres. Indios amigos suyos habían aparecido en esta inesperada hora. Pero esto no intimidó los españoles que con las armas en las manos realizan el ataque a los nativos.

En este ataque fueron muertos mil originarios y 20 españoles, incluidos el capitán Diego de Mendoza con otros 6 hidalgos. Antes que la desgracia sea mayor de su lado, los españoles se ponen en retirada.

Batalla entre Querandies y Españoles. Fuente: Schmidl

 

Los querandíes no lucharon desarmados, en este bravo momento ataca los españoles con arcos y dardes, que es una especie de media lanza con punta de pedernal. Como en la caza de animales salvajes, los querandíes usaron sus boleadoras para atacar los españoles. Como un ciervo en su redil fue muerto Diego de Mendoza con una de estas boleadoras.

No contentos con las acciones traicioneras de los españoles los querandíes se arman, en una investida unida con las tribus de los barenis, zechuruas y zechenais diembus que juntos constaban de 23.000 hombres. Esta fue la cantidad de hombres que atacaron el asentamiento español de Bonas Ayers. Fue un ataque fatal a la ciudad, con flechas incendiarias, poniendo los españoles en fuga.

Así y estas condiciones llegaron los europeos a Buenos Aires , y escucharon por primera vez los nombres propios de los primeros nativos de lo que hoy llamamos Buenos Aires , por ejemplo : Bagual ,Telomian condic , Aguara , Ajay, Allapen, Caespen, Caare, Caltis, Canisolo, Coloque, Eraran, Derdian, Escallpen, Chequen, Chivilque,Tiabo, Here, Lecule, Magua, Mayraci, Quetrue, Sacara, Samuchen, Secti, Tagua, Yuca,Tubichaimini, Tuguacane, Etc. Y por esto tenemos en Ciudad Evita nuestros lugares de referencia histórica, llamados QUERANDI como la estación, que se encuentra desde 1911, décadas antes de la fundación de nuestra ciudad.

¿Querandíes en Ciudad Evita? Pero, ¿Acá no vivían los Pampas?

Es verdad que existe una confusión al hablar de Pampas o Querandíes, pero esto tiene que ver conque ese nombre no se lo pusieron ellos mismos, sino como ya explicamos anteriormente, lo hicieron los Guaraníes, pero cien años más tarde, ese nombre había caído en desuso, y los españoles y criollos llamaban Pampas a los indios de la llanura, por ser habitantes de la Pampa (que en quechua quiere decir lugar llano o plano). Esta denominación duro por siglos y se usó tanto para los descendientes de los querandíes como para algunas otras tribus que se instalaron más tarde en esta zona.

Recordamos también el termino “PAMPAGENOS” que invento el profesor Corso, que justamente nace de esa denominación PAMPAS  y se puede leer en sus bibliografías de La Matanza.

Como mencionamos anteriormente, al no tener escritura propia, no se conoce como se autodenominaban como pueblo, siendo la impuesta por los guaraníes la más antigua y la que se adopto finalmente para reconocer a esta etnia de originarios.

 

 Antigüedad de los Querandíes

Aunque todavía no se conoce la cronología precisa de la ocupación de la llanura pampeana, algunos indicios -como la presencia de cerámica- indicarían que parte de las ocupaciones corresponden al Holoceno tardío, hace 5.500 a 2.500 años.
Asimismo, es probable la presencia de ocupaciones de mayor antigüedad (anteriores a 5.500 años) debido a la posición estratigráfica de los hallazgos, aunque estas hipótesis tendrán que ser corroboradas con dataciones de carbono 14.

Como parte de las tareas de investigación realizadas en las sierras de Olavarría (Buenos Aires), los doctores Pablo Messineo y Cristian Kaufmann llevaron a cabo excavaciones en el sitio arqueológico denominado “El Puente”, localizado sobre la margen izquierda del arroyo San Jacinto.
Estas investigaciones fueron realizadas con el apoyo de la Facultad de Ciencias Sociales y el CONICET.
En el 2005 se efectuó un rescate arqueológico en el sitio Calera, localizado a unos 500 metros del sitio El Puente. Calera posee diferentes eventos de ocupación de 5.400 y 3.700 años y en el mismo se hallaron una gran cantidad de especies de animales, artefactos líticos y cerámica.
Los estudios efectuados hasta el momento indican que Calera funcionó como un lugar donde se llevaron a cabo tareas relacionadas con eventos rituales y agregación de bandas.
Los trabajos llevados a cabo hasta el presente indican que el sitio El Puente funcionó de manera diferente al sitio Calera y que en el mismo se habrían llevaron a cabo actividades cotidianas de los grupos de originarios, relacionadas con la confección de artefactos de piedra y el procesamiento de animales.
El área de Sierras Bayas constituyó un lugar que fue de gran importancia para los originarios que habitaron la región pampeana porque en las mismas afloran fuentes de rocas y minerales necesarias para la confección de sus herramientas y pinturas.
Estas rocas sólo se encuentran en los sistemas de sierras de Tandilia y Ventania, por lo cual los originarios tenían que trasladarse a estos lugares para abastecerse de este recurso crítico.

Por la zona Tres Arroyos, provincia de Buenos Aires, hallazgos arqueológicos indican que vivía gente hace al menos 8500 años,  probablemente también  cazadores como los querandíes, pero no se puede determinar que hayan sido o no sus antepasados.

Pienso que seria del agrado de los Matanceros, que la Universidad de La Matanza, pudiera crear una comisión de arqueología que estudiara a fondo la zona que, según la literatura y hallazgos mencionados fue muy concurrida por nuestros querandíes.

Queda pendiente a la fecha, un estudio arqueológico profundo, para intentar determinar esta relación y poder afirmar si nuestros querandíes de ciudad evita son tan sorprendentemente antiguos en estas pampas bonaerenses.

 

Apariencia Física y Vestimenta:


Fuente de la Foto: el periódico de Moreno

Altos, de tez morena y bien fornidos, vestían al igual que los charrúas y patagones ,un abrigo de cuero, similar al quillango (Manta formada de pieles de cuero generalmente de coipo, cosidas).

Usualmente los hombres andaban desnudos, rara vez con un pequeño cuero para cubrir sus genitales. Las mujeres usaban una falda que cubría su cuerpo hasta las rodillas. Mediante el comercio también obtenían algo de su ropa, por ejemplo delantales de algodón que usaban solo sus mujeres, pero para el frío, hombres y mujeres se ponían los quillargos.

Alimentación y Costumbres:
Eran nómades, por lo tanto practicaban la recolección de raíces comestibles de distintas plantas, frutos y vainas de algarrobo en algunas épocas del año.

Tenían manejo del fuego y una costumbre particular que cumplía la función de ser reguladores naturales de plagas, ya que cuando las langostas acechaban los campos pampeanos, este pueblo originario prendía fuego a los pastizales, de esta manera el voraz insecto era cocinado por el fuego, entonces, los recolectaban, luego los molían y finalmente realizaban una pasta o especie de pan que comían gustosos. Hoy para controlar esto, utilizamos pesticidas que dañan la salud y el medio ambiente.
Eran excelentes cazadores, con arco y flecha con puntas de piedra,  boleadora y dardos, estos últimos son hechos con medias lanzas y delante en la punta tienen un filo hecho de piedra.

Corredores de resistencia y velocidad (Los caballos llegaron recién con los españoles) pues podían perseguir sin problemas animales tan rápidos como ciervos, si no los podían alcanzar o ponerse a tiros, los agotaban para finalmente capturarlos.

Su dieta consistía en distintos animales: ciervos, venados, ñandúes, perdices, guanacos, codornices y coipo (conocidas como falsa nutria),cazando no solo conseguían carne, sino también cueros, pieles y tendones (para hacer cuerdas). Según contaban Luis Ramírez (un español de la expedición de Gaboto) y Ulrico Schmidl (un soldado alemán que acompañaba a Pedro de Mendoza), en caso de quedarse sin agua, bebían sangre de los animales cazados para sacarse la sed.

Pescaban con redes, enormes sábalos a los que además de comer asados los conservaban derritiéndoles la grasa y guardaban la carne seca que molían en morteros de piedra hasta convertirla en harina. Para variar la alimentación consumían maíz, que no cultivaban pero con seguían de otros pueblos agricultores como los guaraníes, a quienes se lo cambiaban posiblemente por cueros o alguna otra cosa que estos no tuvieran.

Hacían algunos cacharros de cerámica muy rústica, con escasos decorados de variados motivos geométricos y unos cestos con fibras bien apretadas  que les servían para guardar alimentos y líquidos. Cuchillos de piedra y punzones de hueso y de asta de ciervo completaban los útiles del hogar.

En grandes morteros de piedra preparaban harina de pescado y de maíz

También curaban a las personas: conocían mucho sobre yuyos medicinales y sabían cómo soldar un hueso roto o hacer cicatrizar una herida.

   

Fuente: PARADEROS QUERANDIES de Mario A. López Osorinio

  

Fuente: PARADEROS QUERANDIES de Mario A. López Osorinio

 

Fuente: PARADEROS QUERANDIES de Mario A. López Osorinio

 

 

Fuente: http://www.museolosdesmochados.com.ar

 

Viviendas:

Fuente: PARADEROS QUERANDIES de Mario A. López Osorinio

 

Las viviendas eran fáciles de armar y desarmar, era nada más que un paraviento, como media cúpula de palos sobre los que se metían una cubierta de cueros de ciervo o guanaco bien engrasados para hacerlos impermeables.

Como vivían de la caza y la pesca levantaban sus viviendas en las proximidades de los cursos de agua y lagunas.

Tenían que ser sencillas, ya que su condición de nómade los llevaba a deambular con su hogar a cuestas.

Cada tanto se mudaban buscando lo que les servía para alimentarse; Cuando se dice nómadas no significa que no tuvieran lugares propios para cada grupo o tribu, sino que seguramente cada uno de estos tenía su territorio que dejaban en algunas épocas del año para hacer sus recorridos y después volver.

 

Organización Social:

Políticamente Utilizaban como forma de orden El Caciquismo y se dividían en tribus independientes, al frente de cada una de ellas había un cacique sin mucho poder real y algunos referentes.

Nombres de algunos caciques: TELOMIAN CONDIC Y BAGUAL

Aparentemente los querandíes no conocían diferencias sociales en su organización,hasta sus mismos prisioneros, una vez adaptados, eran aceptados como parte integrante de la comunidad, no solo los originarios sino los mismos españoles. Por ejemplo es conocido el caso un español llamado Cristóbal Altamirano quien después de escaparse de los Charrúas del Uruguay,  cayo en poder de los querandíes acá en nuestras costas, lo llegaron a estimar de tal manera, que sirvió en la repoblada Buenos Aires como interprete, mediando con el fin de impedir enfrentamientos.

Se conoce un poco más su forma de hacer la guerra: se juntaban varios grupos y los jefes de cada uno elegían un comandante, antes de atacar al enemigo es candían sus mujeres y los chicos en un lugar apartado, después atacaban con flechas (que podían ser incendiarias utilizando pasto encendido en la punta), lanzas cortas,boleadoras y piedras. Si el comandante moría en la lucha, se retiraban enseguida para nombrar a su remplazante. Una vez acabada la batalla, los prisioneros eran bien tratados.

 

Idioma:

El idioma Querandí tiene personalidad propia, desvinculado tal vez de las lenguas nativas de los llanos (o sea de los Pampas, tierra mas adentro de la Provincia de Buenos Aires). Lafonte Quevedo afirma que no era de los guaraníes, por su parte Canals Frau es de la opinión: “sabemos si, de la existencia de una lengua Querandica ,pues el Padre Techo(1673) nos dice que otro ilustre misionero, el Padre Barzana, la conocía. Mas no estamos seguros que esa lengua sea la misma que hablaban los habitante de la llanura pampeana (Pampas, Chechehet, Dihuihet, Etc)”.

Así y todo una característica de su desconocido idioma, es la desinencia SPEN, MPEN, o variantes propios de los nombres de los caciques. En el vocabulario de Thevet ;Pacahocat era el nombre de una región y uno de los caciques se llamaba Pacaespen, otros nombres que están registrados a través de los cronistas son : Salloampen, escallopen, Campampen, Talcaolpen. Pero según el cronista Azara el idioma no tenia ningún sonido nasal o Gutural (como el de los Guaraníes). Ya entrando tierra Adentro en la parte Bonaerense Ej; Lobos, Azul, Los toldos, Carhué, existía otra forma lingüística o idioma llamado HET, Las tribus que lo Hablaban eran los Chechehet, hacia el sur de la Pampa y una fracción de los Dihuihet. Hacia el Este y Sur. Por el momento se inclina que es la mas antigua del río de la plata a pensar que la lengua Querandí habría sufrido una fuerte evolución que sobrevino a la conquista. Así la sucesiva superposición racial efectuada en el área, habría tenido una fuerte influencia en la extinción de la misma, ya que también existían sub dialectos locales como el TIMBU Y EL CHANA. Es de pensar que las conocidas confederaciones de guerra, exigieran un idioma mas generalizado. Tal Fue el caso del Araucano en los siglos que siguieron.

 

 Breve vocabulario Querandi  tomado del cronista Serrano :

AFIA............ARCO
CODí............TRAIDOR
PERAKAT.........PATO
TROFONI.........AVE VOLADORA
PAKAHOCAT...UNA ISLA DE LA REGION DEL DELTA.
SPEN- MPEN...............CACIQUE
AGASSAGANUP............LA LUNA LOS HARA ARREPENTIR.

 

Cantidad de población en la época de fundación de Bs. As.:

En la obra de Cardoso “El Rio de la Plata desde su génesis hasa la conquista” explica que podemos calcular en doce mil los habitantes de las tribus querandies y acompaña la información con un cuadro ampliatorio:

 Religión:

Creían en un Dios poderoso al que llamaban Soychu, quien tenía como contra a un espíritu del mal conocido como Gualichu, nombre que ha llegado hasta nuestros días.
El padre Lozano se limita a decir que eran finos ateístas, pero a través del conocimiento de algunas de sus practicas funerarias se puede deducir que tenían alguna idea acerca de fuerzas sobrenaturales, El mismo Lozano dice ; por cada pariente que se muere se cortan el antejo de un dedo y persiguen al hechicero que es su medico, porque siempre creen vino la muerte por maleficio suyo y no paran hasta matarlo. De aquí se desprende la practica del Chamanismo, el Padre Techo (jesuita del siglo XVII) cada
aldea tenia su mago o Shaman, dato que lo corrobora el Padre Vargas, otro jesuita viajero que tubo la oportunidad de ver actuar a un medico hechicero. La similitud entre los Querandíes y los charrúas es inmensa, en realidad nos estamos refiriendo a una misma sub etnia Guaranítica pero con diferente idioma, fruto de la transculturación sufrida al llegar ellos mismos a estas tierras de las costas del Río de la plata.

  

Influencia de los Españoles:

Con la llegada de los españoles, adoptaron el caballo, esto trajo como consecuencia un nuevo modo de vida. Si bien siguieron siendo nómades, pudieron ponerse en contacto con otros originarios, usaban su cuero para hacer botas, correaje y toldos. También los usaron como monedas de cambio, mediante el trueque obtenían vestimentas, bebidas alcohólicas, cuchillos.
Cuando los españoles abandonan la primera ciudad de Buenos Aires (Alrededor de 1540), dejan abandonados en el campo alrededor de cuarenta caballos y yeguas que se reprodujeron y volvieron salvajes, su domesticación por parte de los nativos marco un antes y un después en la sociedad querandí: para empezar, la carne de yegua se incorporó a su dieta, con los cueros hacían toldos, correas, sogas trenzadas y botas para montar, se transformaron en habilidosos jinetes, por lo que ahora se movilizaban más fácilmente, dejaron de cargar al hombro los toldos y sus cosa cada vez que se mudaban, y enfrentaron si problemas a los españoles, pero aún más importante fue el uso comercial que le dieron al animal, los cambiaban por cualquier cosa que les faltara. Fue así como empezaron a darles animales a españoles y criollos de Buenos Aires (la segunda, que fundo Garay en 1580) para tener así herramientas, cuchillos, bebidas y otras cosas, también los comerciaban con los indios de la Cordillera, que los pasaban a Chile donde los compraban a su vez los araucanos para utilizarlos en la guerra contra los españoles de allá, de donde venían tejidos, adornos de plata y armas que quitaban a sus enemigos en las batallas. La Pampa también se llenó de vacas salvajes (llamadas cimarronas) escapadas de las primeras estancias españolas, que tuvieron una vital importancia en el comercio con los europeos durante el desarrollo de Potosí en el siglo XVII, vendían su carne, su cuero y sebo con el que se fabricó velas para las minas. Este comercio se volvió cada vez más fluido, y no se detuvo siquiera con las guerras mantenidas con los conquistadores.

 

La influencia de los mapuches

Por su habilidad y por ser grandes guerreros, los mapuches gozaban de muchísimo prestigio entre los querandíes.

 A partir del siglo XVII algunas partidas de mapuches viajaban por la Pampa para buscar ganado o comerciar.

En el siglo siguiente esto era cada vez más frecuente y ya empezaron a instalarse algunas tribus mapuches de este lado de la cordillera, ya que la guerra con españoles y criollos en Chile los llevo a amontonarse en el sur por lo que empezaron a mudarse a la llanura pampeana para evitar conflictos o porque era mejor establecerse donde podían conseguir el ganado directamente sin tener que comprárselo a los pampas. Por influencia de estos mapuches, los querandíes fueron cambiando todavía más su forma de vida, aprendieron a tejer en telar la lana de oveja, a hacer platería y a cultivar la tierra. Se vistieron a la manera mapuche (con ropa de lana en vez de mantos de piel) y hablaron cada vez más su idioma, así fue como para el siglo XIX eran ya totalmente distintos a los antiguos cazadores pampeanos.

Empezaron a sembrar maíz, trigo, zapallos, sandias, ajíes y otras plantas cultivadas en sus chacras, el ganado era otra fuente de alimentación: carne de yegua, cordero y de vaca (aunque las reservaban más para el comercio), de la que también consumían su leche. Además criaban gallinas y continuaban cazando guanacos, ciervos y ñandúes con boleadoras, también cazaban mulitas, perdices y otras aves, recolectaban frutos silvestres, vainas de algarrobo y huevos de ñandú. Gracias al comercio algunos se hicieron ricos, ahora a diferencia de lo que pasaba entre los antiguos pampas que tenían más o menos todos lo mismo, había gente rica y gente pobre, de todas maneras, por su carácter solidario, nadie se moría de hambre. Los indios de la pampa, que antes vivían en pequeños paravientos, pasaron a habitar ahora grandes toldos de cuero, sostenidos por postes que estaban subdivididos en varias piezas: una era sala y comedor, y las demás los dormitorios. Estas habitaciones estaban separadas por armazones de palos por las noches, se colgaban de ahí cueros o telas que las aislaban. Para dormir, se acostaban sobre cueros de oveja o guanaco, pero muchas familias tenían catres de madera. A diferencia de los antiguos querandíes, que se tapaban el cuerpo con un manto de piel, ahora los indios usaban distintos tipos de ropa. Las mujeres se ponían como vestido un rectángulo de tela que les envolvía el cuerpo desde los hombros hasta debajo de las rodillas, prendido con alfileres de plata y sujeto en la cintura con faja de lana, por encima de los hombros un chal, también prendido con alfileres que cuando la mujer era de familia rica terminaba en un gran disco de plata; se hacían trenzas y alrededor de la cabeza una bincha; aros, pulseras, pectorales, prendedores y anillos (todo de plata) podían completar el adorno según la riqueza de cada una, también se maquillaban. Los hombres usaban el chiripa (una prenda que copiaron a los criollos), si hacia frío un poncho y en los pies, si iban a caballo, botas hechas con el cuero de una pata de caballo y espuelas (dos palitos de madera atados con correítas de cuero para los pobres, de plata para los ricos, de bronce o hierro entre otros); el pelo, largo y sujeto con una bincha de lana, aros y anillos. Algunos comerciaban tanto que terminaron adoptando vestimentas criollas. El baño diario era una costumbre tanto en verano como en el más frío invierno. Esta era una sociedad guerrera, donde el coraje era muy valorado. Las guerras empezaban por distintas razones: cuando entre gente de distintas tribus había ofensas graves (invadir territorio ajeno, robo de ganado, asesinatos), los ofendidos juntaban todos los hombres que podían y atacaban a los ofensores, sacándoles el ganado, matando algunos hombres y llevándose cautivos a otros, junto con mujeres y chicos. Esto pasaba también con los criollos: una partida de mercaderes era asaltada por los blancos, por ejemplo, o se violaba algún tratado de paz  y estos se metían en territorio de alguna tribu; entonces se atacaba la frontera, incendiando las casas de las estancias o los pueblos, llevándose cautivos y arreando el ganado. Los cautivos podían tener distinta suerte, muchas veces eran rescatados a cambio de ganado, yerba, tabaco, bebidas o armas; también se canjeaban por indios prisioneros. Si no había rescate, los hombres tenían que trabajar en la toldería, con el tiempo algunos se ganaban la confianza de los indios y en ciertos casos los ayudaban en sus guerras y acababan teniendo igual trato que un guerrero más. Las mujeres cautivas se convertían generalmente en esposas de algún originario; estos casamientos a la fuerza a veces las hacían sufrir mucho y otras veces terminaban bien porque la pareja se consolidaba, sus hijos eran considerados nativos que en ocasiones llegaban a ser caciques mestizos. Los chicos cautivos eran adoptados por alguna familia y se los trataba generalmente como a un hijo más, con el tiempo todas sus costumbres se hacían iguales a las de la tribu en que vivían. En las tolderías había otros criollos no cautivos, gente que prefería vivir allí porque así eran más libres, ya que en el siglo XIX si los hombres no tenían empleo se los consideraba “vagos” y en cualquier momento podían ser enviados a los fuertes de frontera, donde pasaban años sin cobrar sueldo y con muchas privaciones, además del peligro de morir en combate. También había muchos refugiados políticos, gente que había estado en el bando perdedor de alguna guerra civil y se tenía que escapar; estos no eran los únicos forasteros de las tolderías, a veces se instalaban también originarios venidos de otros lugares como pehuenches de la cordillera neuquina. Los caciques tenían distinta importancia, unos tenían mando sobre muy pocas familias, otros gobernaban enormes tolderías e incluso confederaciones de varias tribus. Por debajo estaban los referentes, con autoridad sobre tres, cuatro o hasta seis toldos (cada toldo era una familia). Después venían los hombres comunes, los koná o guerreros. En realidad los caciques de esta época tampoco tenían demasiado poder sobre su gente, eran más que nada organizadores y los demás tenían que estar convencidos de su autoridad. Las decisiones importantes se tomaban democráticamente, en los “traun” o parlamentos, larguísimas reuniones que podían durar días enteros hasta que todos llegaran a un acuerdo. El cargo de cacique pasaba de padres a hijos, pero siempre el sucesor tenía que demostrar que servía o los demás se pasaban tranquilamente con otro jefe más despierto.

 

La Conquista del Desierto:

Durante el siglo XIX se formaron dos grandes confederaciones de tribus, independientes entre sí. Una la Cafulcura y otra la de los ranqueles, que se mantuvo en constante guerra. Hasta más allá de la mitad del siglo, las expediciones contra los originarios no tenían mucho éxito; la caballería de los nativos era más rápida en sus ataques y retiradas, las tropas no conocían bien el terreno y se perdían, y su armamento era malo. Para el año 1879 varias cosas hacían que el poder ganadero de Buenos Aires necesitara las tierras de los querandies. La cría de ovejas daba mucha ganancia porque la lana se vendía bien a Inglaterra, y esto requería de nuevos espacios. Además, se había inventado el buque frigorífico, así que ya se podía exportar carne congelada a Europa, y este negocio exigía más campos. Así fue como en 1879 el Ministro de Guerra, el General Julio A. Roca, armo una campaña definitiva para echar a los “indios” como le denominaban ellos. La pensó muy bien, organizo mejor a los soldados y además contaba ya con mapas de la zona que de a poco iban  haciendo los viajeros. El ejército tenia ahora unos fusiles norteamericanos muy potentes y de rápida recarga. En ese entonces, por otra parte, los nativos no estaban en un buen momento. Hacía pocos años habían tenido grandes epidemias de cólera y fiebre amarilla contagiadas desde Buenos Aires, y ese año sufrían otra epidemia de viruela, de manera que habían perdido muchos hombres. También venían de soportar sequías, por lo que tenían poca comida y caballos. Fue así que la guerra duro pocos meses. Muchas tribus consiguieron escaparse hacia la Cordillera e incluso a Chile; muchos murieron en combates o fueron fusilados y los restantes fueron capturados. Algunas tribus fueron instaladas en reservas y otras separadas y su gente repartida: los hombres como peones de estancia, mujeres y chicos como sirvientes. Así acabo la llamada Conquista del Desierto, un nombre muy mal puesto porque en realidad no se conquistó ningún desierto sino que allí vivían personas.

 

Desaparición:
La población Querandí fue diezmada a fines de s. XVIII por epidemias como la de viruela en 1605, introducida por tropas que arribaron de España al mando de Antonio Mosquera, lo que facilitó la invasión mapuche de su territorio y su rápida mapuchización a nivel cultural, razón por la cual es hoy muy difícil encontrar rastros del idioma original de los querandíes, o de dialectos del mismo.
La llegada de más tropas españolas, enfermas de viruela, hizo que estos se contagiarse llevando muchas de las tribus de los het a muerte, visto no tener ninguna inmunidad contra las enfermedades de estos invasores. Con esto facilitó la invasión de los mapuches en el territorio het, acabando con su cultura por se asentaren en estas tierras y diezmando los idiomas naturales de los het.

Ha fin de enseñar los het en la costumbre de la Iglesia, los jesuitas funda en el 23 de mayo de 1711 la Reducción Jesuítica de San Francisco Javier. Un local que alojó por poco tiempo un grupo de indígenas que al ver a sus amigos morir de enfermedades como la viruela, abandonan este asentamiento. Pero es posible que estos ya no fueran querandíes puros, pues muchos de los araucanos instalaron a las cercanías de los querandíes debido la invasión española en su territorio.

En conclusión existen teorías, que indican que poco a poco se fueron retirando hacia el sur tomando otros nombres según la costumbre que prevalece entre estos pueblos, de  denominarse por los parajes que ocupan, como Puelches (gente del este), Guiliches (gente del oeste) Pehuenches(gente de los pinares) o Ranqueles (gente de los cardales)
Es seguro que en la retirada hacia otras zonas nuestros querandíes (que habitaban el pago de La Matanza) se fueron mezclando con esas tribus hasta su extinción como grupo étnico.

Se puede decir que hoy en la provincia de Buenos Aires todavía existen algunas personas que lleva la sangre de los antiguos querandíes, pero con cierta dificultad de identificarlos por esta mezclado con las actuales personas que se asentaron en estas tierras.

 

Según el "Movimiento Indio de la Provincia de Buenos Aires", existen actualmente algunos descendientes de querandíes en esta provincia.

Rastros Querandíes en Ciudad Evita::

Gracias al trabajo de investigación de los Vecinos Autoconvocados de Ciudad Evita contra el intento de instalar una planta de transferencia en una zona histórica, salieron a la luz una serie de escritos y documentos tanto de historiadores, como del municipio que demuestran que estos pobladores originarios, dejaron huellas en nuestra ciudad, en 1937 se realizaron investigaciones en Ciudad Evita y en áreas cercanas, que han quedado registradas en textos como: “Un paradero indígena en la margen izquierda del río Matanzas” de Florencio Villegas Basavilbaso, “Breve contribución a la arqueología histórica de la provincia de Buenos Aires: Un real de Potosí del Yacimiento Ezeiza, de Rogelio Ponsard y Daniel Conlazo” de las Relaciones de la sociedad argentina de Antropología, textos que se encuentran en la dirección de sitios históricos de la Provincia de Bs. As.

En los escritos de Basavilbaso, el Paleontólogo Carlos Rusconi,  indica la ubicación (ver arriba el esquema tomado del mismo texto)  de un paradero que se encontraba dentro de lo que hoy son los límites de nuestra ciudad, a un kilómetro y medio al sudeste de la estación Querandí, del F.C.C.G.B.A y a diez kilómetros río arriba, del limite de la capital federal.

Basavilbaso continuó investigando este yacimiento en 1938 y describe al lugar como un terreno que poseía suavísimas ondulaciones y terminaban bruscamente en una barranca, de cuatro o cinco metros de altura.

El paradero se encontraba en la parte superior de la barranca, lo cual permitía que los querandíes observaran toda la llanura y protegerse frente a las inundaciones del río, que hoy esta rectificado para que no se inunde la zona, pero el cause original continua vigente, no con el  mismo caudal, pero en épocas de lluvia se puede apreciar un río considerable, que hasta permite la navegación de kayaks, que se demostró con la excursión al limite en el 2008 por Darío Cerrato y Facundo Lagos.

En la parte alta se observaron grupos de cuatro, cinco o más de centenarios ombúes (los querandíes los tenían como puntos de referencia de lugares de su interés). Pocos metros antes de la barranca se describieron lugares que están formados por declives frutos de la erosión de las lluvias, fue en esos lugares donde este investigador recogió los restos arqueológicos pertenecientes a la cultura de la tribu bonaerense.

Las cerámicas obtenidas del yacimiento, se describen en el texto de Villegas Basabilbaso como así también se presentan las imágenes del material obtenido.

 

 

Imágenes y detalle del Material encontrado en Ciudad Evita:

 

800 fragmentos de alfarería, puntas de flecha, raspadores, cuchillos, varios instrumentos indeterminados, trozos de madera cortante, una hermosa bola esférica, algunos fragmentos de piedra pulida, una pieza de metal, etc. Y gran cantidad de residuos de tallado de la piedra, tierras cocidas y huesos quemados.

La cerámica recogida en este yacimiento es muy fragmentada al igual que en otros yacimientos de la Provincia de Buenos Aires.

Se obtuvieron también 400 ejemplares decorados. Las pinturas se observan en algunas piezas en la parte exterior y en otras en las paredes internas.

La ornamentación consiste en líneas rectas o quebradas paralelas y otra forma líneas verticales a veces producidas por la uña, encerada en líneas paralelas.

También hay piezas con guarda griega hecha con puntos o con líneas.

El espesor de los recipientes oscila entre 3 y 10 milímetros, predominando los 5 milímetros.

La cocción que presentan las piezas es incompleta y se observa por su coloración.

Las piezas de piedra talada se han realizado utilizando los materiales de sílice y cuarcita.

También se han hallado puntas de flecha, algunas con forma de triangulo isósceles, otras con una base cóncava.

Se han encontrado varias láminas retocadas que pueden haber servido como cuchillos, un raspador en forma de herradura, un punzón trabajado en una sola cara y otros instrumentos de uso indeterminado.

Entre las Piezas de piedra se encuentra una bola de forma más o menos esférica, de 5 centímetros de diámetro presenta un surco ecuatorial apenas esbozado. El material es cuarcita, rocas esquistosas y porfídicas (Con estas esferas hacían las boleadoras).

El material hallado en este yacimiento presenta la característica que son fragmentos de una sustancia de consistencia pétrea que al ser frotados sobre un cuerpo duro, una cuarcita blanca, por ejemplo, la tiñen de rojo al mismo tiempo que se pulverizan. Esto confirma la presunción de que el material ha sido utilizado como colorante.

El investigador llega a la conclusión que por los elementos decorativos de la cerámica y las características de su industria lítica, el material recogido en el yacimiento de Ciudad Evita, corresponde al grupo étnico Querandí.

También se documenta actividad en la zona, en el texto “Una breve contribución a la arqueología histórica de la Pcia. de Bs. As.: Un real de Potosí del Yacimiento Ezeiza” donde se indica que entre los años 1981 y 1983, la Asociación de Estudios Históricos de la Región Pampeana Trabajo en la cuenca del Rio Matanza en el yacimiento Ezeiza.

En el año 1984 el Museo de Monte Grande trabajo en la zona y como resultado de las excavaciones se comprobó que las tres zonas correspondían a yacimientos arqueológicos.

Los investigadores, encontraron en este mismo año una moneda de plata  que los especialistas determinaron se trataba de un REAL de plata, Felipe III del Potosí. El Lic.  Cunietti (Director del Museo del Banco Nación) opino que este ejemplar debió ser acuñado en los primeros años del siglo XVII.

(Foto representativa de como podría ser el real de plata encontrado)

Fuente: http://www.bolivian.com

Se observó también la presencia de montículos sobre la barranca del río que sobresalen 5 metros de alto sobre el nivel de inundación donde se hallaron centenarios ombúes, como los descriptos en investigaciones anteriores.

La supervivencia de ejemplares de esta especie, se debió a una decisión del Ministro de Obras Publicas Gral. Pistarini, quien ordeno que durante la construcción de la Autopista se respetara la flora autóctona del lugar, estando la misma integrada por ombúes y espinillos. Los investigadores afirman en este texto que gracias a esta decisión de preservar la flora del lugar es que no se daño la reserva arqueológica que se hallaba en ese sitio.

Este lugar sin ninguna duda, tiene características únicas en el conurbano bonaerense de la provincia de Bs. As. De la Republica Argentina, por su importancia histórica, por si fuera poco se adosa el hecho que en la zona se encuentra formada por material de cenizas volcánicas de la época del cuaternario como ser un reservorio natural de flora y fauna autóctona.

En 1992 se siguieron los trabajos de investigación en la zona con el apoyo de la  Municipalidad de La Matanza y un subsidio del Fondo Nacional de las Artes para realizar en el predio un parque arqueológico natural con una sala de museo.

 

 

 

 

 

 

 

La conclusión de la AVACE (Asamblea de Vecinos Auto Convocados de Cdad Evita) fue:

“Protegiendo este espacio geográfico, se recuperaría un espacio verde para Ciudad Evita y sus alrededores, preservando la traza original, dándole un lato valor documental y cultural. Por estas razones y muchas otras es importante protegerlo y preservarlo.

Hoy, podemos observar la presencia de muchos menos ombúes que los citados en las investigaciones, aunque de todas maneras se mantienen los terrenos correspondientes al yacimiento arqueológico.

Desgraciadamente en nuestra sociedad, el progreso tecnológico y el crecimiento de las poblaciones, muchas veces ha llevado a la destrucción del patrimonio histórico y por lo tanto otras reservas de estos pueblos fueron destruidas.

Esta se ha preservado, es por eso que es de suma importancia mantener el resguardo del lugar mencionado como sitio histórico para estimular el respeto a nuestros antepasados y así ayudar a la construcción de nuestra identidad reconocido el legado de las diferentes culturas.”

 

En el 2008, funcionarios del municipio de La Matanza, anunciaban como lugar elegido para la construcción de una planta de transferencia de residuos para la CEAMSE, parte de este yacimiento arqueológico e histórico, pero el conocimiento y el trabajo en conjunto de un grupo solidario de vecinos logro que este lugar se mantenga vigente.

Hoy 2012 esta pendiente de aprobación otro proyecto, pero que declararía el mencionado lugar como una reserva natural, de esa forma quedaría protegido de posibles agresiones, al menos para su futuro estudio.

¿Que pasara de aquí en mas? ¿Podremos seguir estudiando y conocer más de este pueblo que vivió en lo que hoy es Ciudad Evita y La Matanza?

 

La historia nos lo dirá…

  

Este trabajo esta dedicado a los pueblos originarios que fueron engañados, a pesar de su hospitalidad, a los que estudian el pasado, a pesar de las limitaciones económicas y trabas de distinta índole

y muy especialmente a los vecinos de Ciudad Evita que trabajan por que la memoria

 de los querandíes no sea olvidada…

 

Investigación y compilación

Ing. Darío Cerrato

www.cdadevita.com.ar

19/08/2012

Fuentes:

PARADEROS QUERANDIES de Mario A. Lopez Osorinio (1943)

Los Querandies de Conlazo-lucero-authie

Proy.de Reing. en el tratamiento y disposición final de residuos sólidos urbanos producidos en La Matanza de CTVACE (Comisión Técnica de Vecinos Autoconvocados de Cdad. Evita)

Los indios de Buenos Aires, de Daniel Colazzo.
Memoria sobre el origen de los indios querandíes, de Ricardo Trelles.

Historia de la conquista del Río de la Plata,Paraguay y el Tucumán, de Pedro Lozano.
Viaje al río de la plata, de Ulrico Schmidl.
Los querandies,breve contribución al estudio de la etnografía Argentina, de Felix Outes.
Las poblaciones indígenas de la Argentina; de Salvador Canals Frau.
Un nuevo panorama etnológico del área Pampeana,de Rodolfo Casamiquela.
Los aborígenes argentinos; A.Serrano.
Los indios Chanaes; Lafonte Quevedo.
Colección de documentos de de P. Angelis.
El grupo lingüístico Het, de lehumann-Nitsche.

Argentina Indígena,de Dick Edgard Ibarra Grasso.

Introducción a la Arqueología y Etnología de Maria M. Ottonello,.

Diez mil años de Historia Argentina de Ana María Morandi

Poblaciones indígenas de la Argentina de Salvador Canals Frov

Apuntes de RUBEN GUAMAN CARRASCO

Sitio de Internet:

WIKIPEDIA
www.oni.escuelas.edu.ar/olimpi97/pase-a-la-historia/querandies.htm

http://www.geocities.com/historiaaborigen/querandies.html

 

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